Guatemala atraviesa un momento particular. En los próximos cinco años, el país requerirá al menos US$14 mil millones de inversión en sectores estratégicos como energía, infraestructura, real estate, industria y retail. Esa cifra no es solo una necesidad de inversión: es una dimensión de oportunidad para el país y para las empresas que buscan crecer. La pregunta de fondo no es únicamente de dónde vendrá ese capital, sino qué tipo de capital queremos atraer y si nuestras empresas están preparadas para recibirlo.
Bajo esa premisa se desarrolló la III Convención de Mercado de Capitales 2026, impulsada por Zima Investments, un espacio que reunió a líderes empresariales, inversionistas institucionales, family offices, banca local e internacional, estructuradores, bolsas de valores, consultores y especialistas del ecosistema financiero.
Una nueva forma de pensar el capital
Uno de los mensajes centrales de la Convención fue directo a los dueños y CEOs en la sala: la forma en que muchas empresas llegaron hasta donde están hoy no necesariamente es la que las llevará a su siguiente etapa de crecimiento. La inteligencia artificial y el nearshoring están redefiniendo cómo las empresas compiten, crecen y se financian, y competir con mayor escala, abrir nuevos mercados y sostener planes de expansión más ambiciosos exige una manera distinta de pensar el capital.
Eso implica dejar de ver el financiamiento como una respuesta puntual a una urgencia y pasar a una arquitectura financiera diseñada con visión de largo plazo: una que combine distintas fuentes de capital, alinee plazos con objetivos, fortalezca la confianza frente al mercado y conecte la visión del empresario con los inversionistas adecuados. En otras palabras, el crecimiento se diseña; se estructura con visión, ecosistema y estrategia.
“Las empresas necesitan capital para crecer, pero también necesitan una estrategia clara sobre cómo estructurarlo y diversificarlo. El crecimiento se diseña: la visión del empresario marca el destino, la estrategia financiera construye el camino y la confianza permite que el capital llegue”, afirmó Ana Ulloa, fundadora de Zima Investments.
Diversificación financiera: complementar, no sustituir
La banca ha sido —y seguirá siendo— un pilar fundamental del crecimiento empresarial en Guatemala y la región. Pero los planes de expansión que hoy tienen las empresas exigen plazos más largos, estructuras más sofisticadas, acceso a distintos perfiles de inversionistas y mayor profundidad de capital. Mientras en economías como Estados Unidos una parte significativa del financiamiento empresarial proviene del mercado de capitales, en América Latina más del 80% sigue dependiendo de la banca tradicional. Diversificar no se trata de sustituir la banca ni el capital propio, sino de complementarlos, construyendo una arquitectura donde cada fuente de financiamiento —banca, mercado de capitales y capital privado— cumpla un rol.
Cuando esa arquitectura se diseña bien, el financiamiento deja de ser una transacción y se convierte en una plataforma de crecimiento. Una empresa que se financia estratégicamente no solo obtiene recursos: ordena su visión, fortalece su institucionalidad, construye una historia creíble ante el mercado, reduce su dependencia de una sola fuente y se prepara para crecer con mayor resiliencia.
No es solo más capital: es el capital adecuado
Durante la jornada, expertos nacionales e internacionales coincidieron en una distinción clave para los empresarios: Guatemala no necesita únicamente más capital, sino capital que eleve el estándar de sus empresas. El capital adecuado aporta beneficios financieros —plazos largos que calzan con los proyectos de expansión, manejo del riesgo por tasa y flexibilidad en las estructuras— pero también algo más poderoso: reputación y estándares internacionales que validan a las empresas, elevan su nivel y construyen confianza país.
Ese capital, en manos de empresarios con visión y empresas preparadas, significa crecimiento, desarrollo y prosperidad. Y llega cuando hay empresas preparadas, mercados conectados, información confiable y un ecosistema capaz de generar confianza. Porque el capital, venga del país o mercado que venga, siempre sigue a la confianza.
Guatemala ante una ventana de oportunidad
El momento es oportuno. Los inversionistas internacionales buscan mercados emergentes con estabilidad y potencial de crecimiento, y Guatemala atraviesa su mejor calificación crediticia desde 2002, cerca del grado de inversión. La Convención puso sobre la mesa el potencial del país para atraer inversión hacia sectores estratégicos como energía, infraestructura, logística, real estate institucional, industria y retail.
En ese contexto, los participantes coincidieron en la importancia de iniciativas regulatorias —como una ley de mercado de valores moderna— para que Guatemala pueda capitalizar plenamente esta oportunidad. “Hoy las empresas necesitan mucho más que una transacción financiera. Necesitan una estrategia que integre capital, confianza, reputación y relaciones de largo plazo para crecer de manera sostenible”, comentó Ulloa.
Más allá de un evento
La III Convención de Mercado de Capitales se consolida como un punto de conexión entre quienes estructuran, asignan y ejecutan capital en Guatemala y Latinoamérica. La edición 2026 fortaleció una narrativa que ha evolucionado desde la introducción al mercado de capitales en 2024, pasando por innovación y atracción de capital en 2025, hasta llegar este año a la expansión y la diversificación financiera, con Guatemala como una oportunidad real para atraer capital internacional.
La intención de la agenda fue concreta: que cada dueño y CEO en la sala pudiera reflexionar sobre dónde está hoy su empresa frente a lo que requiere para financiar su próxima etapa de crecimiento, y —sobre todo— tomar acción. Más que una conferencia, la Convención se posiciona como el espacio donde las oportunidades de inversión, las empresas en expansión y los actores clave del ecosistema financiero se encuentran para transformar conversaciones estratégicas en crecimiento tangible para las empresas y desarrollo para el país.





